Sin virtud no hay república
- Jorge Chapas

- hace 4 días
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¡Los pueblos tienen los gobernantes que se merecen!
La salvajada de Trump no terminará con Venezuela. Es probable que siga Groenlandia (Dinamarca), México o Colombia. A propósito de ello y de las múltiples críticas e insultos que recibí por mi artículo “¿El fin justifica los medios?” decantaré algunas ideas sobre la virtud y sus implicaciones políticas.
¿Conoces las cartas de Catón? Las “cartas de Catón (Cato's Letters) fueron ensayos de los escritores británicos cristianos John Trenchard y Thomas Gordon, publicados desde 1720 hasta 1723 bajo el seudónimo de Catón (95-46 AC), el enemigo implacable de Julio César y un famoso y tenaz defensor de los principios republicanos”.

Las cartas contienen esta idea central: sin virtud no hay República. ¿Qué es la virtud? Según el diccionario es la “actividad o fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos”. Para estos pensadores políticos, la virtud es la capacidad de auto-gobierno y dominio de sí mismo. Es la fuerza del intelecto para anhelar y descubrir la verdad, y la fortaleza de carácter para sostenerla y defenderla.
De virtud carece Occidente. Y la pérdida de la virtud, es gradual y progresiva. No sucede de golpe. La emergencia de gobernantes demagogos, tiranos y déspotas, de izquierdas y derechas malas, es una consecuencia de la pérdida de virtud. Estados Unidos con Trump, Argentina con Milei, Colombia con Petro, México con Sheinbaum y El Salvador con Bukele son claros ejemplos.
"Sí, hay una cosa. Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme", dijo Trump hace unos días. ¿Acaso esa idea no es paralelo fiel de aquella expresión de Luis XIV: “El Estado soy yo”? Quien defienda las salvajadas de Trump y Cía. no abona a la virtud, la destruye.
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Enero 14, 2026
Crédito de la imágen de portada: Almacen de clásicas.



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