El tiempo
- Jorge Chapas

- hace 12 minutos
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El único recurso natural no renovable -
Ante la ansiedad, propia y natural, que supone siempre el comienzo de un nuevo año, bien está que ahora hablemos, brevemente, de este asunto: el tiempo.
“¿Qué es el tiempo?” se ha preguntado toda clase de eruditos a lo largo de la historia. Algo de ellos podemos encontrar en la conferencia sobre “El tiempo” que ofreció el escritor argentino Jorge Luis Borges en 1979.

Responde Borges: “Nuestra conciencia está continuamente pasando de un estado a otro, y ése es el tiempo: la sucesión”. Por su parte Platón dijo que el tiempo “es la imágen móvil de la eternidad”. Aristóteles, en cambio, acuñó la idea de que el tiempo “es el número del movimiento según el antes y el después". No es movimiento en sí mismo, sino su medida. De ahí que para Santo Tomás el tiempo “es la medida del movimiento o cambio (devenir), una realidad creada y dependiente del alma humana para ser percibida, a diferencia de la eternidad divina, que es una posesión total y simultánea de vida interminable, ajena a la sucesión temporal y la imperfección del "ahora"; Dios es atemporal, el tiempo es una característica de lo mutable y finito, medido por la razón que capta el antes y el después”.
En cualquier caso, del tiempo podemos decir que es, cuando menos: inevitable; implacable; fugaz; invaluable y, por qué no: el único recurso natural no renovable.
“Nosotros –escribe Borges– sentimos que estamos deslizándonos por el tiempo, [...] pero no hay un momento en que podamos decirle al tiempo: «Detente ¡Eres tan hermoso…!» como quería Goethe”.
Ante aquella imposibilidad lo único que nos queda es valorarlo, darle un propósito (Eclesiastés 3, 1-8: todo tiene su tiempo) y un uso sabio (1 Pedro 4, 1-11) en este 2026.
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Diciembre 31, 2025.
Crédito de la imágen de portada: Taller del Maestro 1



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