Humanización de los animales
- Jorge Chapas

- hace 1 día
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Otro rasgo de la decadencia de Occidente
Cuando hay desorden en las ideas hay desorden en los hechos, reiteró el filósofo católico francés Frédéric Bastiat. La humanización de los animales y la consecuente animalización de los seres humanos es un fiel reflejo de ambos desórdenes.
Desde la construcción de parques para perros por parte de los alcaldes hasta los fulanos Therians, pasando por los spa, servicios estéticos, guarderías, albergues, farmacias, restaurantes “pet friendly”, hoteles y hasta cementerios para mascotas, son una pequeña muestra de este fenómeno social. Cierto es que la oferta por lo general responde a la demanda, pero ¿cómo hemos llegado a tanto en la demanda?

La humanización de los animales y su filosofía subyacente, el animalismo, es la consecuencia lógica de la pérdida gradual y progresiva del orden moral e intelectual cristiano. Tal condición ha sido el resultado de la aplicación sistemática de ideologías perversas como el modernismo, el relativismo y el estatismo. La usurpación de las esferas naturalmente privadas por parte del Estado (estatismo), entre ellas la educación y la medicina, el matrimonio, la familia y la religión, derivó en la profunda crisis moral e intelectual de nuestra época, y de allí las sucesivas crisis políticas, económicas y sociales que vemos hoy en Occidente.
La actual decadencia de Occidente es similar a la otrora decadencia de Roma. Esta última sucumbió debido a extravagancias como la del emperador Calígula, quien tenía tal devoción por su caballo, Incitato, que lo nombró sacerdote y cónsul. ¿Osará algún político de Occidente nombrar a su mascota como concejal o ministro? ¡Los sensatos deberíamos apuntar a derogar también las estúpidas leyes de bienestar animal!
Post scriptum. Para quien conoce más o menos este proceso de degradación no debería sorprender ahora el boom de los Therians. Como tampoco sorprenderá que en Alemania tal fenómeno se ha fusionado recientemente con la tendencia viral del “Hobby Dogging”, donde personas, incluyendo therians, se pasean con correas y arneses vacíos, simulando entrenar o pasear a perros imaginarios, buscando el bienestar emocional, combatir la soledad y explorar la identidad animal (identificación profunda con animales no humanos) sin la responsabilidad de una mascota real. ¡Semejante conducta sólo puede ser consecuencia de una profunda crisis en todos los órdenes!
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Febrero 25, 2026
Créditos de las imágenes: Quitana Paz y Diario Católico



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